Ya hace 7 años de nuestro accidente, íbamos dos en el coche, yo embarazada de Amalia, a los 7 meses de embarazo.
Camino a Cuenca a las clases de preparación al parto, todo el viaje genial; pero al llegar a Cuenca, un chaval se saltó el semáforo y me dio, volcó mi coche y nos arrastró.
Después del golpe, lo único que me preocupaba era mi hija, venía todo el viaje moviéndose y cuando tuvimos el accidente dejó de moverse. Justo cuando ya faltaba poco para que naciera, después de esperarla durante 8 años y 3 meses, que fue lo que tardé en quedarme embarazada.
La gente que había por allí me ayudó a salir del coche, recuerdo que me sentaron en una silla que sacaron a la calle, también se acercó el chico del otro coche para ver cómo estaba. Me llevaron en la ambulancia al hospital y en el camino empezó a moverse otra vez Amalia. Cuando llegamos al hospital y me pusieron el aparato para oírle el corazón, se oía muy fuerte y rapidísimo, y ella no paraba de moverse. Me dijeron que tenía toda la pinta de haberse pegado un susto más grande que el mío.
Así que, ¡gracias a Dios! y a celebrarlo.
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Foto del periódico[/caption]Con 7 meses de embarazo, mi pequeñaja se enteró de que pasaba algo grave; primero dejó de moverse completamente, y cuando pasó un tiempo, moviéndose y latiendo su corazón rapidísimo y bien fuerte.
Y lo que hacen los padres... Los míos, a partir de entonces, se hacían más de 200 km de ida y otros tantos de vuelta, todas las semanas, para llevarme a las clases de preparación al parto, porque me quedé sin coche.

















